​Continua de manera salvaje la depredación del Paraná

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La depredación en el río Paraná continúa de manera implacable más allá de las restricciones y controles aplicados por las autoridades tanto de Corrientes como de Chaco. Todos los días parece viralizarse un video nuevo que muestra las matanzas que están haciendo aprovechando la pronunciada bajante por un lado y la indiferencia de las autoridades de Entre Ríos y Santa Fe por el otro que dándole la espalda a la protección de los recursos del río permite que se siga pescando sin control alguno.
En la zona de Corrientes y Chaco está prohibida la navegación y pesca embarcada. Sólo está permitida la pesca de subsistencia y totalmente prohibida la extracción de dorados y surubíes. Pero hasta de esa manera se produce un saque constante de los recursos del Paraná. Pescadores de costa fueron detenidos en varias oportunidades con bolsas llenas de pescados, muchos de ellos doradillos de pequeño tamaño y sábalos, los que están por estos días en determinados lugares como encajonados por la bajante del Paraná a causa de la escases de lluvias, una tendencia que al parecer se sostendría hasta la llegada de la primavera.
Pero el gran problema son las provincias de Entre Ríos y Santa Fé, donde las autoridades parecen desentenderse de la situación y no sólo permiten la pesca comercial sino que tampoco controla, de manera que esta se desarrolla de manera salvaje.
Miembros de la agrupación ambientalista “El Paraná No Se Toca” denunciaron que detrás de estas matanzas están los frigoríficos especialmente a la altura de las provincias de Santa Fe y Entre Ríos. Camiones de estas empresas han sido vistos en a orillas del río aguardando la llegada de las embarcaciones.
Pablo Cantador, miembro de El Paraná No Se Toca, advirtió que la bajante “genera que los peces se agrupen en los sectores con mayor caudal de agua, algo que fue aprovechado por pescadores de frigoríficos, que extraen ejemplares indiscriminadamente”.
Debido a los bajos niveles alcanzados por el río, Chaco y Corrientes han decretado una veda de pesca comercial, para preservar el cuidado de las especies. Santa Fe y Entre Ríos, en cambio, convocaron especialistas que la semana pasada manifestaron insólitamente que los recursos se encuentran estables, por lo que no era necesaria una veda. No obstante, desde El Paraná No Se Toca denunciaron que estos datos “se basan en estudios del 2019, ante la imposibilidad durante el aislamiento de que los especialistas pudieran realizar un nuevo estudio que refleje la situación actual”.
Uno de los videos que causó indignación se difundió en la red social Facebook, donde se ve a varios pescadores en sus botes capturando ejemplares en la zona de Victoria, Entre Ríos, mientras los camiones frigoríficos los esperan en la orilla. “Esto pasa todo los días en la zona de Victoria. Es terrible la depredación que están haciendo con la bajante de río Paraná”, escribió Silvio Fraisinet en su posteo público. Publicación por la que recibió decenas de apoyos, pero también varios enconos, entre ellos el de un trabajador del río que salió a cuestionar la filmación: “La tienen con nosotros los pescadores. Sabes por qué nos ven pescando ahí, porque el río está seco. De lo contrario ni un pescador ves ahí”, se descargó Nazareno Berón.
Y aclaró: “Los pescadores comerciales tenemos tres organismos de controles: nacional provincial y municipal. También tenemos cupos de extracción avalados por estudios de los biólogos de Nación. En este momento tendría que regir una veda por la gran bajante del río. El problema es qué vamos a hacer nosotros los pescadores para paliar nuestra situación ya que la pesca es nuestro único recurso de vida y sustentabilidad. Somos argentinos explotando un recurso de nuestro país. Cómo me gustaría que fueras con tu camarita mágica y filmar las miles de toneladas que se llevan de nuestro mar argentino barcos de diferentes países. Ahí necesitamos gente como vos”.
Ante este panorama, la Asociación de Pescadores Deportivos del Litoral solicitó que las jurisdicciones de Santa Fe y Entre Ríos se sumen a la veda extraordinaria y por tiempo indeterminado que fueron aplicadas por Misiones, Corrientes y Chaco.
La Asociación presentó notas formales a los gobiernos de las provincias de Santa Fe y Entre Ríos solicitando que apliquen medidas proteccionistas hacia la fauna íctica, teniendo en cuenta la situación de bajante histórica por la que atraviesa el río Paraná. La entidad pidió que se reduzcan los cupos de exportación de sábalos, teniendo en cuenta que Argentina es el único país que comercializa los peces de río en este contexto.
Especialistas advierten que “es un verdadero atentado” ambiental y piden una veda urgente. “Somos uno de los únicos países del mundo que exporta sus pescados de agua dulce, sacados directamente de la naturaleza. Los demás países del mundo no es que no exporten pescados, sino que lo hacen desde granjas de piscicultura (criaderos) donde se le hace un seguimiento sanitario, se los vacuna y se les da un alimento balanceado. En Argentina se saca del río el pescado ‘salvaje’ y se lo exporta directamente”, señala el abogado Néstor Baldacci, quien fue presidente del Instituto de Derecho Ambiental del Colegio de Abogados de Santa Fe y miembro del Consejo Provincial Pesquero de Santa Fe.
“Ya de por sí, la actividad de pesca comercial, como se desarrolla habitual y normalmente en nuestra región (cuenca del Paraná) es inconcebible desde el punto de vista ambiental. Hay un constante saqueo de un recurso natural renovable pero también vulnerable”, analizó Baldacci, y advirtió que ante la baja altura en toda la extensión de la cuenca, “mantener o habilitar la pesca comercial en esta situación es un verdadero atentado contra un recurso natural renovable pero sumamente frágil por la presión a la que desde hace décadas se ve sometido”.
En un informe audiovisual, los pescadores deportivos Pablo Saracco y Diego Flores expusieron que la situación que atraviesa el río Paraná es “realmente desesperante, está agonizando“. Además, advirtieron que “la depredación que el río está sufriendo es demencial” y que “ni autoridades ni gran parte de la población que vive en sus riveras toma dimensión de lo que esto significa“.
“La confluencia del río Paraná con el río Paraguay es el sector de la reproducción más importante de la cuenca parano-platense. Ese estratégico lugar está justo entre la Isla del Cerrito en Chaco y Paso de la Patria en Corrientes. Ese lugar está declarado como una reserva solamente para la pesca deportiva, no está permitida la pesca comercial”, explica Saracco en un video publicado en su cuenta de Facebook, no obstante los pescadores, en este caso paraguayos que no dudan en desplegar espineles y mallones o tramallos en la zona donde los peces son presa fácil debido al escaso caudal de agua generalizado.
“Son espineles encarnados con sábalos vivos y dorados enganchados, ya pescados, que es algo cotidiano. Todo esto en un contexto en que los peces reproductores están en un estado de máxima vulnerabilidad. En un cause tan pequeño, los peces están concentrados, con lo cual resulta muy fácil poder depredarlos. Es como soltar un zorro adentro de un gallinero“, advirtieron respecto al daño ambiental que se provoca.

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