El Gobierno oficializó el aumento para los trabajadores privados: $3.000 en febrero y $1.000 en marzo

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La pelea salarial.

Lo comunicó el ministro de Trabajo, Claudio Moroni, que aclaró que “no es un bono”.

Tras más de dos semanas de negociaciones con empresarios y gremios, el Gobierno oficializó el aumento salarial todos los empleados del sector privado, que recibirán una suma fija de 4 mil pesos, a cuenta de paritarias; a pagarse en dos cuotas: $ 3.000 en febrero (correspondientes al sueldo de enero) y $ 1.000 en marzo (por febrero).

Fue el ministro de Trabajo, Claudio Moroni, quien hizo el anuncio y confirmó que, tal como había adelantado de Clarín, la suba “no es un bono”, sino que se trata de “una suma fija remunerativa” que se incorporará al sueldo a cuenta de la paritaria de sector. “Si usted ganaba 10 mil pesos, se le van a sumar $4 mil; y entonces va a ganar $14 mil”, ejemplificó. Un detalle: esto siempre que el trabajador cumpla con la cantidad de horas que prevé la jornada convencional. En caso contrario, como está previsto en el borrador del decreto al que accedió este diario, percibirá un “incremento en forma proporcional, de acuerdo a las pautas del convenio colectivo aplicable, según las reglas generales contenidas en la Ley N° 20.744 (de Contratos de trabajo)”.

“Es la primera expresión en detalle de lo que planteamos en la ley de Solidaridad, que era impulsar la recuperación de los salarios de los sectores más vulnerados”, dijo Moroni, que en esa línea precisó que la suba pretende ser sólo un marco de referencia, pero que de ninguna manera implica un “techo” para que luego se negocie en cada sector. “Si nosotros nos metíamos con el básico, nos metíamos en las paritarias. Y de ese modo, por el tema del escalonamiento, terminábamos generando un aumento proporcional a todas las escalas y no queríamos hacer eso”, explicó.

De ahí que, según apuntó, la suma fija fijará en los recibos como “aumento solidario” y recién pasará a integrar el sueldo básico cuando sea absorbida dentro de los aumentos que acuerde cada sector en la paritaria.

Quisimos darles un piso de negociación. Entendemos que, de esa manera, las negociaciones colectivas pueden trabajarse de un modo más pacífico”, planteó Moroni, quien desde temprano trabajó junto al jefe de Gabinete, Santiago Cafiero; y el ministro de Economía, Martín Guzmán, en el proyecto de decreto.

¿Qué pasará si no se cierra un acuerdo paritario? “Esos $4.000 siguen, hasta tanto sean incorporados por la comisión paritaria y, si la comisión paritaria no negocia, seguirán los $4.000”, ratificó el funcionario.

Aunque el aumento que saldrá publicado en las próximas horas en el Boletín Oficial contempla sólo a los trabajadores privados, los estatales nacionales recibirán un incremento idéntico: Moroni aseguró que el decreto “para el sector público se está terminando de redactar” y “estaría listo la semana que viene”. Incluirá a los 200 mil empleados que dependen de la administración pública nacional. Esa fue la promesa que se llevó Hugo “Cachorro” Godoy, secretario general del gremio de ATE, de la reunión que mantuvo con Cafiero el lunes pasado.

Según fuentes oficiales, el aumento también beneficiará a Fuerzas Armadas y de Seguridad, personal del Servicio Penitenciario Federal, docentes, y médicos bajo la órbita nacional. En cambio, los estatales provinciales y municipales quedarán a voluntad de lo que decida cada mandatario local. “Vamos a respetar la autonomía de cada provincia”, argumentó Moroni, advertido de que algunos gobernadores, como el caso de Mariano Arcioni (Chubut) y el reciente asumido Omar Perotti (Santa Fe), afrontan serias complicaciones para hacer frente al pago de salarios.

Respecto al monto, que terminó siendo más bajo de lo que pedían los gremios, en el Gobierno lo atribuyeron a la situación crítica que atraviesan distintos sectores y que, en consecuencia, tendrán serias dificultades para cumplir con el aumento. “Era mejor asegurar una suma razonable que decretar un aumento que nadie pueda cumplir”, justificaron.

“Queremos recomponer el bolsillo de los argentinos, pero entendemos que eso no puede poner en crisis el funcionamiento de las empresas“, había advertido, previamente, Cafiero.

Y el propio Alberto Fernández se puso al frente y pidió que los líderes sindicales no hagan “pedidos desmedidos”.

Como alivio para los empresarios, el Gobierno dispuso que las micro, pequeñas y medianas empresas que cuenten con el “certificado MiPyme” estarán eximidas del pago de las contribuciones patronales previsionales “por el término de tres meses o mientras el aumento sea absorbido por las negociaciones paritarias”.

Más allá de ser una promesa que había hecho Alberto F. durante la campaña, para el Gobierno este incremento salarial por decreto contribuirá en el intento de reactivar la economía. “Tendrá un efecto dinamizador de la demanda, porque se incrementará la masa salarial en 20 mil millones de pesos”, estimó Moroni.

 

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