Fiat cumplió 100 años en el país: la marca que movilizó a generaciones de argentinos.

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Se instaló en 1919 y de sus fábricas salieron modelos emblemáticos como el 600, el Duna o el Siena.

Un 21 de mayo de 1919, en la esquina porteña de Godoy Cruz y Demaría, se constituye F.I.A.T. Turín, sucursal Argentina, y de ese modo se establece el desembarco oficial de la marca en nuestro país, el primero en establecerse fuera de Italia.

Nacía así una relación que acaba de cumplir 100 años y que estableció una rica relación con la industria argentina, escrita con 19 vehículos de producción nacional, además de tractores, camiones y trenes; y un vínculo con la clase media de la sociedad que atravesó generaciones.

Uno de los primeros anuncios de Fiat como filial en el país.

La Fabbrica Italiana de Automobili Torino había nacido 20 años antes, pero apenas cuatro años después, en 1903, la firma Mestrallet Hermanos importó los tres primeros Fiat en tocar suelo argentino: era el modelo Victoria, que fue saludado por la prensa como “Noticia sensacional”.

La expansión de Fiat en sus comienzos en Argentina se basó en la comercialización de las últimas novedades que se producían en Italia, tanto entre los vehículos de pasajeros como en camiones, tractores y otros implementos para el agro, además de grandes motores diésel.

La empresa Italiana invadió los campos argentinos con sus tractores.

Aunque el primer fuerte impacto en el público lo produce en 1936, cuando presenta en el mercado al Topolino, un auto pequeño y económico que de alguna manera anticipaba el futuro de la marca italiana.

Mientras seguía importando autos, la empresa inauguraba su primera fábrica en 1954, la Fiat Someca Construcciones Córdoba, desde donde salieron los primeros modelos que invadieron las tierras argentinas: los tractores Fiat.

La marca siguió ampliando sus negocios, que paradójicamente no tenían que ver con los autos. Gracias a la formación de más sociedades, la compañía comenzó a fabricar locomotoras, electrotrenes, motores navales, bombas para la industria petrolera y usina para generación eléctrica.

Los trenes y locomotoras también eran Fiat.

Pero es en 1959 cuando el mundo del automóvil Fiat se empieza a meter de lleno en la sociedad más urbana del país. Ese año, el entonces Presidente de la Nación, Arturo Frondizi, dicta el régimen de promoción automotriz, lo que lleva a Fiat a invertir 4,5 millones de dólares.

El destino de esa inversión era una nueva planta, esta vez en la localidad bonaerense de Caseros y esta vez sí para fabricar autos. Y el primero en salir de ahí terminó siendo el más importante en sus 100 años de historia.

Enormes motores diesel también fueron construidos por la empresa Italiana.

El 8 de abril de 1960, salió de la nueva fábrica, pintado en gris clarito, un Fiat 600, uno de los modelos más exitosos de la industria nacional.

El 600 había sido diseñado casi una década antes en Italia por Dante Giacosa y era justamente la cilindrada de su motor la que le daba su nombre: su motor naftero, ubicado en la parte posterior del vehículo, tenía una cilindrada de 633 cm3 y daba una potencia de 21,5 caballos.

Y aunque apenas dos años después del inicio de su fabricación en el país recibió un motor más grande (767 cm3), su nombre tan característico no lo perdió jamás. Lo mismo que sus apodos: cariñosamente era más conocido como Fitito o Bolita.

El éxito de este modelo fue tal, que en nuestro país Fiat lo fabricó hasta 1982. En esos 22 años de producción nacional se hicieron 294.197 unidades, de las que aún hoy se pueden divisar en nuestras calles con cotidianeidad.

El 600 es uno de los vehículos más emblemáticos de la industria nacional.

Con el inicio de la fabricación del 600, también se dio lugar a la producción nacional de otros modelos: el 1100, el 1500 (en versiones C, Cupé, Familiar y Multicarga), el 700/800 (Coupé y Spider), el 1600, el 128, el 125 (Sport, Multicarga y Mirafiori) y el 133.

En el medio, Fiat crea la división Industria Argentina de Vehículos de Avanzada, IAVA, que fue la encargada de desarrollar versiones deportivas tomando como base el modelo 128. A partir de allí, el picante característico de los autos de la marca se volvió más intenso.

El 128 IAVA

La sociedad con Peugeot-Citroën, en 1980, que definió la constitución de SEVEL, estuvo marcada por la cesión del paquete accionario de Fiat al Grupo Macri, que fabricó hasta 1996 vehículos bajo licencia de la marca italiana.

En esos años se profundizó la imagen de fabricante de autos de masas, ya que se produjeron modelos como el 147 (y sus variantes Spazio, Brio y Vivace), el Uno, el Duna o el Fiorino Furgón, además del elegante Regatta.

Fiat Duna

Recién en 1996, la empresa italiana retoma el control de la marca en el país con la denominación de Fiat Auto Argentina e inicia la construcción del centro de producción que posee actualmente en Ferreyra, Córdoba, de donde sale el modelo que Siena, que con 550.373, se transformó en el modelo más producido por la marca en nuestro país.

Todo eso a pesar de la decisión de Fiat de haber parado la producción entre 2002 y 2007, como respuesta a las consecuencias de la crisis de 2001.

En la actualidad la empresa italiana sigue fabricando en Córdoba. Allí produce el Cronos, un sedán compacto que llegó en 2017 y que para conmemorar los 100 años de la marca en el país, ahora se ofrece una edición limitada Centenario.

Fiat Cronos Centenario.

En este siglo de historia, la empresa que se radicó en una esquina de Palermo acumula 2.209.937 unidades fabricadas entre los 19 modelos que salieron de las distintas plantas que tuvo en nuestro país. Y aunque los tiempos han cambiado mucho, se mantiene en esa senda de ofrecer vehículos populares.

Gama Fiat de la década del 60

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