Loma Negra: el pueblo de Barker se rebela contra amenaza de cierre y despidos.

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La cementera dice estar en crisis y que su planta de Barker no es “competitiva”. Amenaza con desprenderse de 200 empleados y hasta con cerrar la planta. Pero hay todo un pueblo dispuesto a resistir.

La multinacional Camargo Correa, holding económico brasilero, es propietaria de la cementera Loma Negra, una de cuyas plantas está ubicada en el sur de la provincia de Buenos Aires, en la localidad de Barker.

Allí, todo el pueblo está en vilo por la amenaza de la patronal que insiste en reducir en 200 trabajadores su plantilla de personal. Temen que pase como en 2001, cuando cerró la planta. Es por eso que desde fines de marzo cuando inicio el conflicto, los trabajadores llegaron a paralizar la fabrica durante diez días entre las diversas medidas de lucha que vienen realizando. Todas con el acompañamiento del pueblo que defiende la principal fuente de trabajo de la región.

Además realizaron diversas movilizaciones y actividades, donde participa toda la población de Barker y Villa Cacique, pueblos que sostienen su economía por la existencia de Loma Negra.

Luego de seis audiencias en las secretarías de Trabajo provincial y nacional, de dictada la conciliación obligatoria en varias oportunidades (cumplida por los trabajadores pero no por la empresa), todos los trabajadores y el pueblo estén en pie de lucha para resistir el ataque.

A fines de marzo, las distintas peleas que vienen dando los trabajadores para evitar los despidos. En varios de los testimonios los trabajadores describen la situación que atraviesan. “No queremos un pueblo fantasma”, “esta película ya la vivimos”.

Los trabajadores impulsan un fondo de lucha y actividades junto a la comunidad para defender los puestos de trabajo y evitar el cierre.

La empresa cementera argumenta que la planta tiene problemas de competitividad, mientras el pueblo se organiza para resistir ante una situación que les retrotrae directamente a 2001, cuando ese establecimiento cerró y generó una profunda crisis social.

Ni el Gobierno nacional ni el provincial proponen soluciones al conflicto. Es así que durante la semana pasada realizaron asambleas multitudinarias con la participación de todo el pueblo en uno de los clubes de la localidad de Barker. También una caravana por toda la ciudad.

Martin Isasmendi, uno de los trabajadores y secretario general del gremio de trabajadores mineros (Aoma Barker y Villa Cacique) explicó a este medio que “los encuentros en la Secretaría de Trabajo y con la empresa vienen siendo infructíferos y entonces la situación no cambió. Nosotros estamos en una posición muy firme y no vamos a aceptar los despidos. Y ellos aseguran que nosotros tenemos que dar el visto bueno a lo que plantean”.

La fábrica de Barker es una de las nueve plantas cementeras que posee Loma Negra en el país, además de otras tantas en rubros aledaños a la construcción. Fue inaugurada en 1956 junto a la estación ferroviaria y los pueblos de Barker y Villa Cacique que crecieron a su lado.

Loma Negra ha desplegado estrategias de flexibilización laboral en otras plantas, que compiten con la de Barker. También advierten que la producción de cemento no está en crisis. La empresa busca reducir su plantilla de personal en cien empleados directos y otros 150 de empresas tercerizadas.

“Son despidos encubiertos, aunque ellos lo planean como retiros voluntarios, prejubilaciones u ofrecimientos de traslado. Para nosotros eso no es una alternativa. Se cansan de amenazarnos de que nos van a mandar los telegramas de despidos y les advertimos de que si llegan a hacerlo, la lucha se va a recrudecer”. Recalco Insasmendi.

Así sucedió. El viernes 10 de mayo los trabajadores empezaron a recibir telegramas de despidos mientras se encontraban en la jornada de trabajo del turno mañana. Automáticamente salieron todos al portón y paralizaron la producción, alertando a todo el pueblo de la intención de despedir de la empresa. Eugenio, otro de los trabajadores y delegado de la planta Barker, le explicó a este medio.

“Es vergonzosa la actuación de la Secretaría de Trabajo porque no le pide explicaciones a la empresa. A su vez, Loma Negra primero dijo que había razones económicas que explican la intención de aplicar el ajuste, aunque ahora dice que se trata de una decisión empresaria, que tiene que ver con elegir en donde quiere invertir la plata. Es decir, la empresa no asume ningún tipo de responsabilidad social empresaria y el Gobierno se lava las manos a la hora de exigir que no destruyan a un pueblo”, manifestó Isasmendi.

El viernes 10 cuando la empresa comenzó a mandar los telegramas de despidos, luego de que los trabajadores paralizaran la planta, la Secretaría de Trabajo decretó la conciliación obligatoria por quince días hábiles. Hasta el momento los despidos quedan suspendidos, pero no es garantía de nada, agregaron los trabajadores.

El martes 14 viajan a una audiencia en la Secretaría de Trabajo en la ciudad de La Plata y luego en la localidad de Tandil, donde también desde esa secretaría se viene tratando la situación de los trabajadores de Loma Negra, planta Barker.

Desde La Izquierda Diario seguiremos difundiendo las distintas medidas que tomen los trabajadores en esta dura pelea que tienen por delante para evitar los despidos y el cierre de la planta.

 

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